Si hay portadas de LP icónicas en la industria de la música, estoy seguro de que la del disco “Dark Side of the Moon” (1973) de Pink Floyd tiene un espacio reservado del cual nunca se bajará.
La primera reacción que se suele tener al ver la portada es un WTF, ¿qué es esto que tengo en las manos? No tiene el nombre de la banda ni un título, sólo un triángulo y un haz de luz traspasándolo. A día de hoy es una portada sumamente reconocible, pero imaginaos por un momento en 1973 (sin MTV ni posibilidad de acceder a internet para ver opiniones del disco, escuchar los diferentes temas o incluso ver los videoclips, que por esa época aún ni existían), entrar en una tienda, ver la portada del disco, intentar escudriñar el significado de tal portada, y una vez comprado, mientras lo escuchas, buscar la relación entre lo que estas escuchando y el arte de la portada.
De eso va el post de hoy, vamos a desgranar el arte que hay tras el “Dark Side of the Moon”